“Yo la conozco —dijo Sancho—, y sé decir que tira tan bien una barra como el más fuerte mozo de toda la aldea. ¡Vive el Dador, que es moza de chapa, hecha y derecha y de pelo en pecho, y que puede sacar la barba del lodo a cualquier caballero andante! […] ¡Oh, qué pulmones tiene, y qué voz! Sé decir que se puso un día sobre lo alto del campanario de la aldea a llamar a unos mozos suyos que andaban en un barbecho de su padre, y aunque estaban de allí más de media legua, así la oyeron como si estuvieran al pie de la torre.”
“No olía sino a ajos crudos, que le atosigaban y emponzoñaban el alma.”
“La que Sancho decía ser Dulcinea no era sino una de las labradoras… que tenía la cara redonda y chata.”
“…no traía sobre sí sino una sarta de cuentas de vidrio; pero Sancho le juró que eran perlas orientales.”
“Dicen que tuvo el mejor talle para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha.”
Despues de leer estos textos el alumndo de 4º ESO en Digitalización ha creado el perfil de Aldonza #sinfiltros









