Cervantes y Don Quijote en las redes

«En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:

—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

— ¿Qué gigantes? —dijo Sancho Panza.

—Aquellos que allí ves —respondió su amo— de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.»

(Tras chocar con los molinos y caer al suelo, Don Quijote justifica por qué ya no hay gigantes usando la excusa de un mago enemigo):

«—Calla, amigo Sancho —respondió don Quijote—, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas, al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.»

Don Quijote no se volvió loco simplemente por leer mucho, sino por el sesgo de confirmación. Su «feed» (sus libros de caballería) solo le mostraba caballeros ideales y magos. Don Quijote vive en un bucle infinito, exactamente igual que nos ocurre hoy en las redes sociales:

  • La Cámara de Eco: Es cuando solo te rodeas de personas que te dan la razón y piensan como tú. En el caso de Alonso Quijano, él solo lee sobre caballeros y solo habla con Sancho (quien, aunque duda, termina entrando en su juego). Al no escuchar voces críticas, su realidad nunca se contrasta.
  • La Burbuja de Filtros (El «Para ti» de TikTok): El algoritmo te conoce tanto que solo te enseña lo que quieres ver para que no abandones la aplicación. El Quijote ha «bloqueado» la realidad: su algoritmo mental filtra los molinos y los convierte en gigantes, y transforma a una campesina en una Dulcinea maravillosa. Solo recibe el contenido que refuerza su fantasía.
  • El Sesgo de Confirmación: Es la tendencia a creer solo lo que confirma nuestras ideas previas. En las redes, lo que ves es lo que el algoritmo sabe que te gusta para mantenerte en un scroll infinito. Don Quijote, al igual que un usuario enganchado a su móvil, prefiere ignorar la verdad de los demás para quedarse atrapado en la versión de la realidad que más le divierte.

Cervantes intenta explicar todo esto a su amigo Alonso Quijano