El curso 2025-2026 no ha sido un curso cualquiera; en este año se han sucedido algunos prodigios: los libros han cobrado vida en varios momentos, convirtiéndose en verdaderas obras de arte; hemos disfrutado del encuentro con numerosos escritores y profesionales de los medios de comunicación. Asimismo, la biblioteca ha acogido a quienes cuentan historias no solo con palabras sino también con imágenes, como los cineastas bajo cuyas órdenes trabaja nuestro actor favorito, José Luis Usero. Y, por supuesto, nuestros anaqueles fueron testigo, por San Valentín, de muchas citas a ciegas en las que casi siempre surgió el amor.
Pero, por encima de todo, la biblioteca también ha supuesto un refugio durante los recreos para todas aquellas personas a las que el instituto se les antoja, a veces, un lugar un poco solitario aunque esté repleto de gente, y demasiado ruidoso aunque no falten las buenas canciones. Por ello, en este final de curso queremos acordarnos de todos los alumnos y alumnas que habéis acudido a nuestra sala casi a diario para compartir lecturas o para dejaros aconsejar, escuchando con atención las recomendaciones de las profes que conformamos el equipo. Tampoco me puedo olvidar de ellas, porque han dado luz a este refugio. Con especial mención a la coordinadora, Ana Díaz, que ha velado para que la biblioteca se transformara en una auténtica «ciudad de los prodigios».
¡Feliz verano! ¿Qué nos deparará el próximo curso…?
